Muchas escaleras, vista increíble.
Me encantó la vista y la independencia que brindaba la cocina y la terraza. Las ollas y sartenes eran de muy alta calidad, lo cual es inusual y muy agradable. Yamian me recibió afuera y fue muy educado. Vale la pena señalar que si, como yo, reservas el octavo piso, hay una estrecha escalera de caracol y no hay ascensor. Disfruta el ejercicio, vale la pena por la vista.